La comunidad dominicana en España ha crecido de manera sostenida hasta convertirse en la segunda diáspora más grande del país caribeño, superada solo por la de Estados Unidos. Para 2024, se estima que más de 269,000 personas de origen dominicano residen en España, de las cuales más de 68,000 nacieron en territorio español. A pesar de este crecimiento, los inmigrantes dominicanos enfrentan serias dificultades socioeconómicas: altas tasas de desempleo, bajo acceso a la educación superior y un nivel de pobreza que duplica el promedio nacional.
La comunidad dominicana en España ha crecido de manera sostenida hasta convertirse en la segunda diáspora más grande del país caribeño, superada solo por la de Estados Unidos. Para 2024, se estima que más de 269,000 personas de origen dominicano residen en España, de las cuales más de 68,000 nacieron en territorio español. A pesar de este crecimiento, los inmigrantes dominicanos enfrentan serias dificultades socioeconómicas: altas tasas de desempleo, bajo acceso a la educación superior y un nivel de pobreza que duplica el promedio nacional.
El estudio Los dominicanos en España: Un perfil demográfico y socioeconómico, 2001–2024, realizado por el Instituto de Estudios Dominicanos de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY), muestra que la situación laboral se ha deteriorado en los últimos años, especialmente tras la crisis económica de 2008 y la pandemia de COVID-19. El desempleo alcanzó el 43.4 % en 2011 y sigue siendo elevado, sobre todo entre las mujeres dominicanas, quienes a pesar de liderar la migración y mantener una alta participación laboral, enfrentan condiciones más precarias. La mayoría de las familias vive alquilada y casi el 39 % está en riesgo de pobreza.
Sin embargo, el informe también revela señales de esperanza. Los jóvenes dominicanos nacidos en España presentan tasas de matrícula escolar y universitaria similares a las de los jóvenes españoles, lo que sugiere una mayor integración y movilidad social para las nuevas generaciones. Esta evolución marca un giro positivo en el perfil de la comunidad dominicana en España, proyectando un futuro más inclusivo y con mayores oportunidades para quienes han nacido y crecido en el país europeo.



